Todas pasarán.
Cuando lo culminen, tendremos dos opciones:
Hablar de ellas, repudiar nuestra suerte, quejarnos a la existencia, a la vida, y a quién se nos cruce en nuestro camino,
o podemos,
contemplar la dorada imágen de la recién nacida paz,
y extasiarnos con la belleza de sus nuevos colores.