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viernes, 27 de diciembre de 2013

Despierto


El sol rasante tras la ciudad,
su sendero iluminado,
de mil brillos sobre la mar,
la arena al viento,
contorneando dunas,
las pinceladas de nubes,
coloreando distintos cielos,
y cientos de seres,
dibujando sus intrincados sueños.

Estoy en el centro,
de murmullos entrelazados,
de vida disfrazada,
de belleza ignorada.
Estoy en el centro,
y estoy despierto.

Despierto,
para la acuarela del cielo,
para el oro del sol en el horizonte,
para el embriagante fluir de las olas,
para todo eso, despierto.

Despierto,
para la magia de cada piel,
para la belleza de cada músculo,
para la danza en cada movimiento,
para la divinidad en cada ser, estoy despierto.

Despierto para mí.
Para la danza de mi respirar,
y la de mi corazón latir.
Para sentir la caricia en mi piel,
y la magia de vivir, estoy despierto.

Despierto para este azul, y este naranja,
para las pinceladas blancas de las nubes.
para el arrullo del mar,
para los ocasionales gritos,
para todas las alegrías,
y para el placer de cada ser, estoy despierto.

Estoy despierto.
Despierto en el centro.
En el centro de un escenario abrumador.
Mar, arena, cielo, nubes,
familias, niños, bellas mujeres,
lejanos edificios, hierro, cemento,
canoas, islas, e infinidad de seres.
Todos, actores involuntarios,
ningún extra, todos principales,
de esta obra,
que en este momento,
vivencio.

Despierto,
en cada instante,
en este y en el siguiente,
en el próximo,
y en los que luego de ese,
vienen.

Despierto,
en cada risa,
en cada ola,
en cada ave,
y en ese tono de celeste.

Despierto,
entre infinidad de transformaciones,
aparece la primera estrella,
y con ella culmina,
aquella obra.

Azul oscuro, naranja intenso,
sombras, siluetas, lejanas lamparitas,
retornos, silencios, palabras perdidas.

El día, la noche,
la muerte, la vida,
una obra empieza,
otra termina.

Sigo despierto,
se suceden las obras,
empiezan, terminan,
sigo en el centro,
despierto,
vivo.

martes, 20 de agosto de 2013

Eclipse


Viaja sola,
la luna.

Viaja solo,
el sol.

Eventualmente se unen,
en vacío resplandor.

No hay sol,
ni hay luna.

Hay profundidad,
hay fusión.

No hay tiempo,
ni espacio.

Hay belleza,
hay pasión.

Son cautivados por ese encuentro,
cielo, tierra, observador.

Se entregan, se incluyen, integran,
la magia de ese kairos.

Otro universo es creado,
fruto de esa unión.

Nace una luna,
nace un sol.

lunes, 13 de agosto de 2012

El Presente


El plácido arrullo,
del mar calmo.
El rítmico suspiro,
de diminutas olas.
El sol intenso,
en un cielo inmenso.
El tiempo ausente,
en infinito presente.

Cierro los ojos,
durmiendo consciente.
El cuerpo se expande,
el yo desaparece.
Ondas de deleite,
recorren mi vientre.
Mi mente ausente,
infinito ser viviente.

Abro los ojos,
despierto consciente.
Mi cuerpo en la arena,
entre el cielo y la tierra.
Acariciado por la brisa,
la música y la belleza.
De deseos ausente,
viviendo el presente.

Encuentra tu arrullo,
para tu viaje al presente.
Muere, y renace,
ahora consciente.
Libérate del tiempo,
del deseo, y la mente.
Acepta el regalo,
el perfecto presente.

viernes, 11 de marzo de 2011

El azar

Unos días atrás, un negro cascarudo surcaba tembloroso su caótico camino hacia, quién sabe, hacia adelante, corría impetuoso, danzante. Una rueda, un auto, dos toneladas sobre él. Nunca supo que pasó, nunca sabremos donde fue.

Hace millones de años, hermosos, majestuosos, gigantescos seres, poblaban cada rincón de nuestra hermosa tierra, el más variado y fantástico jardín de reptiles protagonizaban sus peculiares dramas de sangre, lucha, ingesta, y reproducción. Un asteroide, el frío azar del cosmos, una dantesca explosión, una eterna noche, un hábitat que repentinamente se torna mortalmente hostil. Nunca supieron que pasó, nunca sabremos donde fueron.

Recién, miles de familias, el mar como paisaje, la bahía como descanso visual diario al duro trajín cotidiano. Un temblor, salvaje temblor, el placentero cuadro que embellecía el horizonte se retuerce, se oscurece, se eleva como negra muralla, de la que ahora ya son parte. Nunca supieron que pasó, nunca sabremos donde fueron.

El aire cálido del balcón, las nubes dibujando efímeras obras en el cielo, lejanos pájaros en la honda altura pasean por el firmamento, la luna, delgada, apenas visible en la claridad del día, se sonroja al ser descubierta, el mar, calmo, se entinta alternadamente de diversos colores, al son de las luces y sombras que lo impactan. No supimos que pasó, yo sigo escribiendo y tú sigues leyendo, nunca sabremos hacia donde, seguimos yendo.



lunes, 17 de enero de 2011

La paz

La vida nos traerá tormentas, algunas más fuertes, otras más suaves, algunas perdurarán un largo período, otras serán fugaces.

Todas pasarán.

Cuando lo culminen, tendremos dos opciones:

Hablar de ellas, repudiar nuestra suerte, quejarnos a la existencia, a la vida, y a quién se nos cruce en nuestro camino,

o podemos,

contemplar la dorada imágen de la recién nacida paz,



y extasiarnos con la belleza de sus nuevos colores.



Donaciones

Imagina un mundo en el cual todos regalemos lo mejor que hacemos, y todos hagamos lo que más nos gusta hacer.

Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.

Un abrazo,
Diego

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Un abrazo,
Diego