Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
jueves, 19 de mayo de 2016
El Andar
domingo, 15 de mayo de 2016
Instintos, emociones, y ser totalmente humano
martes, 23 de abril de 2013
Somos
viernes, 1 de febrero de 2013
Fino placer
martes, 15 de enero de 2013
Tú y yo
martes, 25 de diciembre de 2012
Nueva Era
lunes, 13 de agosto de 2012
El Presente
viernes, 4 de marzo de 2011
El salto
Existe un salto al vacío que muy pocos han dado, un salto total al presente, un simultáneo olvidar por completo el futuro y un dejar de esperar por revivir el pasado, un soltarse de todo, un caminar sin rumbo por siempre, no un paseo, no un recreo, no un retiro, por siempre, desde un comienzo ya olvidado, y hasta un futuro inimaginable, hasta que nos encuentre la muerte, y luego también.
¿Podemos llamar vivir a algo distinto a eso?
Podemos estar más cerca, podemos estar más lejos, aunque siempre sin estar ahí.
Sin el gran salto, nunca habremos tenido el coraje de vivir, ni la valentía de nacer.
Y así pasaremos por la existencia, como recorriendo un museo, veremos a la vida dentro de una vitrina, con algo de suerte nos acercaremos a ella, quizás en algunos casos la toquemos, en contadas ocasiones nos quedaremos un tiempo a su lado, hasta que algo nos tironee, nos arranque de allí, responsabilidades, ansiedades, políticas, leyes, miedos, cobardía, y más tarde o más temprano, estaremos fuera, el museo habrá cerrado, y volveremos a ser tristes engranajes de una maquinaria que no comprendemos.
domingo, 23 de enero de 2011
El encuentro
El encuentro dejó de serlo para volverse agenda. Ahora, se requiere de organización, mensajes, respuestas, negociaciones, y por último agenda a futuro.
El disparador, la emoción surgida por él, va perdiendo fuerza en uno, en cada minuto transcurrido, en cada espera, en cada cambio de planes concedido, y se agota al fijar el encuentro para un futuro, con suerte cercano, aunque nunca presente.
El encuentro luego se dará, seguramente sea agradable, aunque será otro encuentro, el primero, el que surgió de la emoción, ese nunca se habrá dado, ese se habrá perdido.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego