Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Podría
podría exterminar, uno a uno,
a sus hombres sin alma.
Podría pulverizar sus leyes,
sus doctrinas, sus creencias,
y toda su filosofía.
Podría acabar con sus iglesias,
sus políticas, sus economías,
y el resto de sus patologías.
Podría exterminar de un soplo,
sus estúpidas ilusiones,
y sus patéticas vidas.
Podría acabar con ellos,
de una vez y para siempre
destruir su ausencia, su basura.
Podría, podría,
sé que podría.
Podría poner punto final,
a esa extensa muerte,
que llaman vida.
Podría arrancarles el corazón,
ponérselos frente a sus ojos,
para que vean que latía.
Podría regalarles ese cruel instante,
donde llegue a su consciencia,
el hecho de que vivían.
Podría,
se que podría.
Podría,
y si no lo hago,
no es cobardía,
Podría,
y si no lo hago,
tampoco es desidia.
Podría,
y no lo hago,
pues ¿Qué cambiaría?
martes, 23 de abril de 2013
Somos
martes, 27 de diciembre de 2011
La Trampa
jueves, 27 de enero de 2011
El amor
Un intrincado camino de reflexiones derivó inesperadamente en una plácida imagen.
Un lugar cálido, el mar cercano, arena como suelo, llenaron mis sentidos, y frente a mí una rústica construcción de madera y juncos captaba mi atención. Su presencia era minimal, apenas unos troncos espaciados dibujaban su circular presencia, y una estructura simple y sólida sostenía su atractivo techo de junco, sin más que eso, atraía, sin más que eso, comprendí.
El corazón brinda resguardo incondicional al que repose en él, no existen puertas ni ventanas pues no hay muros en él, allí, todos pueden entrar y todos pueden salir, una y otra vez, en el momento que quieran, las veces que quieran. Su amor, indiferenciado e inagotable, sean miles bajo su techo, o sea uno solo, el amor recibido por cada individuo será el mismo, e incluso, ante la ausencia de receptor, el amor fluirá de igual manera.
Quién ama, sin hacer nada, da, quién ama no es, en él todo entra y nada es retenido, quién ama, solo quién ama, vive.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego