Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
martes, 7 de febrero de 2012
Mente, nube, sueño
jueves, 27 de enero de 2011
El amor
Un intrincado camino de reflexiones derivó inesperadamente en una plácida imagen.
Un lugar cálido, el mar cercano, arena como suelo, llenaron mis sentidos, y frente a mí una rústica construcción de madera y juncos captaba mi atención. Su presencia era minimal, apenas unos troncos espaciados dibujaban su circular presencia, y una estructura simple y sólida sostenía su atractivo techo de junco, sin más que eso, atraía, sin más que eso, comprendí.
El corazón brinda resguardo incondicional al que repose en él, no existen puertas ni ventanas pues no hay muros en él, allí, todos pueden entrar y todos pueden salir, una y otra vez, en el momento que quieran, las veces que quieran. Su amor, indiferenciado e inagotable, sean miles bajo su techo, o sea uno solo, el amor recibido por cada individuo será el mismo, e incluso, ante la ausencia de receptor, el amor fluirá de igual manera.
Quién ama, sin hacer nada, da, quién ama no es, en él todo entra y nada es retenido, quién ama, solo quién ama, vive.
miércoles, 12 de enero de 2011
Solo gana quién no juega
El juego consiste en …, los oponentes buscarán …, intentarán desarrollar sus movimientos de modo que …, hasta que uno de ellos alcance …, y gane, determinando la derrota del resto de sus compañeros de juego.
Las olas nacen, se forman, corren, rompen, deslizan su último impulso sobre la arena, desaparecen, la arena recibe el perecer de la ola, se empapa, recibe el rayo de sol, pierde su humedad, recibe el pie del niño, imprime su huella, recibe más pies, miles de ellos, se diseña, recibe el viento, se otorga, miles de granos navegan el viento, construyen dunas, y sobre esas dunas, camina ella.
La existencia crea un paraíso a cada instante, y lo ofrece a quién no se distrae compitiendo.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego