Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
domingo, 29 de enero de 2012
No compitas, vive
estamos hace millones de años,
cuanta energía desgastamos,
avanzando tan poco.
Somos miles de millones,
compitiendo como locos,
vectores encontrados,
sumando, restando,
contraponiéndose, anulándose,
aniquilándose mutuamente,
resultando apenas,
en poco más que nada.
¿Qué extraña fuerza,
nos arrastra a esa insanía?
Trabajar para descansar,
descansar para trabajar.
¿Qué nos impulsa,
a dar todo de nosotros,
simplemente para vencer,
derrotando a un hermano?
¿Qué ganamos, cuando ganamos?
¿Qué perdemos, cuando perdemos?
En ambos casos, siempre perdemos,
nos perdemos, no encontramos,
durante la absurda competencia,
de momentos de puro placer.
Tu vida, tu placer,
esta aquí, está ahora,
no depende de nada, ni de nadie,
solo basta que decidas,
amar, gozar, vivir,
en vez de distraerte en competir.
sábado, 24 de diciembre de 2011
El Río
miércoles, 12 de enero de 2011
Solo gana quién no juega
El juego consiste en …, los oponentes buscarán …, intentarán desarrollar sus movimientos de modo que …, hasta que uno de ellos alcance …, y gane, determinando la derrota del resto de sus compañeros de juego.
Las olas nacen, se forman, corren, rompen, deslizan su último impulso sobre la arena, desaparecen, la arena recibe el perecer de la ola, se empapa, recibe el rayo de sol, pierde su humedad, recibe el pie del niño, imprime su huella, recibe más pies, miles de ellos, se diseña, recibe el viento, se otorga, miles de granos navegan el viento, construyen dunas, y sobre esas dunas, camina ella.
La existencia crea un paraíso a cada instante, y lo ofrece a quién no se distrae compitiendo.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego