Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
domingo, 6 de enero de 2013
Plenitud
domingo, 29 de enero de 2012
No compitas, vive
estamos hace millones de años,
cuanta energía desgastamos,
avanzando tan poco.
Somos miles de millones,
compitiendo como locos,
vectores encontrados,
sumando, restando,
contraponiéndose, anulándose,
aniquilándose mutuamente,
resultando apenas,
en poco más que nada.
¿Qué extraña fuerza,
nos arrastra a esa insanía?
Trabajar para descansar,
descansar para trabajar.
¿Qué nos impulsa,
a dar todo de nosotros,
simplemente para vencer,
derrotando a un hermano?
¿Qué ganamos, cuando ganamos?
¿Qué perdemos, cuando perdemos?
En ambos casos, siempre perdemos,
nos perdemos, no encontramos,
durante la absurda competencia,
de momentos de puro placer.
Tu vida, tu placer,
esta aquí, está ahora,
no depende de nada, ni de nadie,
solo basta que decidas,
amar, gozar, vivir,
en vez de distraerte en competir.
jueves, 5 de enero de 2012
Entre oasis y oasis
nos hundimos.
Alejados,
de quienes tenemos al lado,
y cercanos,
a quienes aquí no encontramos.
El encuentro espontáneo,
perdimos.
Pesadamente cargado,
a cada movimiento dejamos.
lo que es no sentimos,
solo en sus consecuencias pensamos.
Un mundo de distracción,
construimos.
En ocio y negocio,
competimos.
Ganando o perdiendo,
nos evadimos.
Quienes el circo vemos,
de él huimos.
En el desierto estamos,
soledades soportando,
mientras entre oasis y oasis,
solo arena encontramos.
sábado, 22 de enero de 2011
¿A cambio de qué?
Si tus ojos, al recorrer el pasillo y perderte en el fondo, son lo más bello del paisaje, ¿porqué distraerme y no admirarlos?
Si tú, compañera casual en este viaje, cansada, apoyas tu cabeza sobre el duro cristal, ¿porqué evitar ofrecer mi pecho y que duermas en él?
Si tú, otra tú, sentada delante de mí, dejas caer tu hermoso cabello y me regalas esa delicada imagen, ¿porqué reprimir el extender mis brazos y agradecerte con una dulce caricia?
Si tú, …
¿A cambio de qué aceptamos perder estos maravillosos momentos?
¿A cambio de qué sustituimos el amor por la propiedad?
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego