Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
jueves, 2 de mayo de 2013
Nos acostumbramos
martes, 25 de diciembre de 2012
Nueva Era
jueves, 13 de septiembre de 2012
Maia
domingo, 29 de enero de 2012
No compitas, vive
estamos hace millones de años,
cuanta energía desgastamos,
avanzando tan poco.
Somos miles de millones,
compitiendo como locos,
vectores encontrados,
sumando, restando,
contraponiéndose, anulándose,
aniquilándose mutuamente,
resultando apenas,
en poco más que nada.
¿Qué extraña fuerza,
nos arrastra a esa insanía?
Trabajar para descansar,
descansar para trabajar.
¿Qué nos impulsa,
a dar todo de nosotros,
simplemente para vencer,
derrotando a un hermano?
¿Qué ganamos, cuando ganamos?
¿Qué perdemos, cuando perdemos?
En ambos casos, siempre perdemos,
nos perdemos, no encontramos,
durante la absurda competencia,
de momentos de puro placer.
Tu vida, tu placer,
esta aquí, está ahora,
no depende de nada, ni de nadie,
solo basta que decidas,
amar, gozar, vivir,
en vez de distraerte en competir.
jueves, 19 de enero de 2012
Suelta los remos
velocidad,
sacrificio,
competencia,
Miseria
Cada día,
cada cosa,
es más compleja,
requiere más de nosotros,
para entenderla,
para usarla,
para mantenerla.
Cada día,
cada situación,
necesita una resolución más rápida,
relegando la comprensión,
anulando el placer,
cayendo en el automatismo.
Cada día,
cada logro,
exige más sacrificio,
el objetivo se cubre de sangre,
se hunde en el sufrimiento,
se pierde en el dolor.
Cada día,
cada acción,
se enferma más de competencia,
se olvida el propio deseo,
se pierde la espontaneidad,
convirtiéndose todo,
en reacción,
en estrategia,
y engaño.
Cada día,
tú, yo, todos nosotros,
funcionando así,
somos los albañiles de este mundo miserable.
Cada día,
tú, yo, todos nosotros,
viviendo de esta manera,
nos volvemos, cada vez, más miserables.
Detente,
y en cada instante,
pregúntate,
si quieres esto.
Detente.
Mientras no tengas el timón de la nave,
y otras fuerzas al abismo la dirijan,
al menos detente,
suelta tus remos,
y no apresures la caída.
miércoles, 12 de enero de 2011
Solo gana quién no juega
El juego consiste en …, los oponentes buscarán …, intentarán desarrollar sus movimientos de modo que …, hasta que uno de ellos alcance …, y gane, determinando la derrota del resto de sus compañeros de juego.
Las olas nacen, se forman, corren, rompen, deslizan su último impulso sobre la arena, desaparecen, la arena recibe el perecer de la ola, se empapa, recibe el rayo de sol, pierde su humedad, recibe el pie del niño, imprime su huella, recibe más pies, miles de ellos, se diseña, recibe el viento, se otorga, miles de granos navegan el viento, construyen dunas, y sobre esas dunas, camina ella.
La existencia crea un paraíso a cada instante, y lo ofrece a quién no se distrae compitiendo.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego