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jueves, 2 de mayo de 2013

Nos acostumbramos



Nos acostumbramos.
Nos acostumbramos a ciertos valores,
o a otros.
Nos acostumbramos a un tipo de civilización,
o a otra.
Nos acostumbramos a que algo está bien,
o que otra lo está.
Nos acostumbramos a un sentido para todo,
o a cualquier otro.
Nos acostumbramos a forzar la percepción para sostener esto,
o lo otro.
Y decimos que es natural todo esto,
o lo otro.

Nos acostumbramos.
Nos acostumbramos a sufrir,
por ciertos valores,
u otros.
Nos acostumbramos a luchar,
por esta civilización,
o la otra.
Nos acostumbramos a juzgar,
que esto está bien,
o lo otro.
Nos acostumbramos a buscar,
algún sentido a nuestra vida,
aunque nos sirva cualquier otro.
Nos acostumbramos a mentirnos,
para lograr creer en todo esto,
o en todo lo otro.
Y decimos que es natural esto,
cuando lo natural,
es lo otro.

Nos acostumbramos.
Nos acostumbramos a nuestros estos,
y a que compitan absurdamente,
cada uno de estos estos,
con cada uno de esos otros.

Y en el mundo, …

En el mundo,
no existen,
ni estos estos,
ni esos otros.

En el mundo,
no hay sufrimiento,
ni valores,
no hay lucha,
ni victorias,
no hay justicia,
ni venganzas,
no hay búsqueda,
ni hallazgos,
no hay sentido,
ni responsabilidades.

En el mundo,
solo hay vida hasta la muerte,
se es uno, hasta que no se es,
se es uno, en cada instante,
se es un uno hoy,
se fue otro uno ayer,
y se será otro uno después,
donde cada uno de cada hoy,
ni conocerá su uno de ayer.



martes, 25 de diciembre de 2012

Nueva Era



Choco con un mundo antinatural,
se premia lo falso, y se pena lo auténtico.
Un mundo que me pide sacrificio,
por metas que no ansío.
Un mundo que me exige pertenecer,
aunque no me quiere en él.
Un mundo absurdo,
increíblemente absurdo.

Navego cuanto puedo fuera de él,
no me preocupa cambiarlo, ni vencerlo,
simplemente, no me interesa,
y eso, es lo que más le molesta.

No soy, no existo, y causo pánico.
No pertenezco, no me acerco,
y soy su arma letal.
No quiero destruirlo,
tan solo, no lo quiero,
y él sabe que ahí, empieza su fin.

Este mundo vive, este sistema vive,
tan solo, porque estamos en él,
porque competimos en él,
porque existen quienes lo quieren,
y otros que lo quieren destruir.
Para él, eso es indiferente,
ya que él se alimenta de ambos,
de quienes están de su lado,
y de quienes se enfrentan a él.

Mientras el sacrificio signe tu vida,
el sistema capturará tu energía,
solo cuando vivas,
y no sobrevivas
cuando no aceptes lineamientos,
ni tampoco líderes,
cuando hagas exactamente lo que quieras,
y lo hagas cuando quieras,
cuando seas realmente tú,
de pie en el mundo,
viviendo, amando, y muriendo,
solo allí, el sistema caerá.

Escapa de las revoluciones,
son otra trampa del ego,
Escapa del sistema,
y de buscar su destrucción.
Escapa de todo lo que te guíe,
tan solo vive, según tus deseos, vive.

Solo en esa libertad, relaciónate,
recién si en ti hay liviandad, ama.
El encuentro es una fiesta,
no un negocio, ni un contrato.
Es una casualidad, es presente,
es caricia, es un hermoso regalo,
es apenas un pequeño cruce,
de tu libertad y la mía,
que nos eleva juntos,
en un delicioso abrazo.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Maia



La diminuta isla,
sus caóticos pájaros,
multitudes ansiosas,
muy poco espacio.

Se siguen, compiten,
se cruzan, se chocan,
jamás descansan,
nunca se posan.

Isla maldita,
ilusión y engaño,
pájaros enceguecidos,
vuelos desesperados.

Tan solo cadáveres,
caídos, y volando.
Desde la orilla, contemplamos,
quienes de allí escapamos.


domingo, 29 de enero de 2012

No compitas, vive

Somos miles de millones,
estamos hace millones de años,
cuanta energía desgastamos,
avanzando tan poco.

Somos miles de millones,
compitiendo como locos,
vectores encontrados,
sumando, restando,
contraponiéndose, anulándose,
aniquilándose mutuamente,
resultando apenas,
en poco más que nada.

¿Qué extraña fuerza,
nos arrastra a esa insanía?
Trabajar para descansar,
descansar para trabajar.

¿Qué nos impulsa,
a dar todo de nosotros,
simplemente para vencer,
derrotando a un hermano?

¿Qué ganamos, cuando ganamos?
¿Qué perdemos, cuando perdemos?
En ambos casos, siempre perdemos,
nos perdemos, no encontramos,
durante la absurda competencia,
de momentos de puro placer.

Tu vida, tu placer,
esta aquí, está ahora,
no depende de nada, ni de nadie,
solo basta que decidas,
amar, gozar, vivir,
en vez de distraerte en competir.

jueves, 19 de enero de 2012

Suelta los remos

Complejidad,
velocidad,
sacrificio,
competencia,

Miseria


Cada día,
cada cosa,
es más compleja,
requiere más de nosotros,
para entenderla,
para usarla,
para mantenerla.

Cada día,
cada situación,
necesita una resolución más rápida,
relegando la comprensión,
anulando el placer,
cayendo en el automatismo.

Cada día,
cada logro,
exige más sacrificio,
el objetivo se cubre de sangre,
se hunde en el sufrimiento,
se pierde en el dolor.

Cada día,
cada acción,
se enferma más de competencia,
se olvida el propio deseo,
se pierde la espontaneidad,
convirtiéndose todo,
en reacción,
en estrategia,
y engaño.

Cada día,
tú, yo, todos nosotros,
funcionando así,
somos los albañiles de este mundo miserable.

Cada día,
tú, yo, todos nosotros,
viviendo de esta manera,
nos volvemos, cada vez, más miserables.

Detente,
y en cada instante,
pregúntate,
si quieres esto.

Detente.

Mientras no tengas el timón de la nave,
y otras fuerzas al abismo la dirijan,
al menos detente,
suelta tus remos,
y no apresures la caída.

miércoles, 12 de enero de 2011

Solo gana quién no juega

El juego consiste en …, los oponentes buscarán …, intentarán desarrollar sus movimientos de modo que …, hasta que uno de ellos alcance …, y gane, determinando la derrota del resto de sus compañeros de juego.

Las olas nacen, se forman, corren, rompen, deslizan su último impulso sobre la arena, desaparecen, la arena recibe el perecer de la ola, se empapa, recibe el rayo de sol, pierde su humedad, recibe el pie del niño, imprime su huella, recibe más pies, miles de ellos, se diseña, recibe el viento, se otorga, miles de granos navegan el viento, construyen dunas, y sobre esas dunas, camina ella.

La existencia crea un paraíso a cada instante, y lo ofrece a quién no se distrae compitiendo.

Donaciones

Imagina un mundo en el cual todos regalemos lo mejor que hacemos, y todos hagamos lo que más nos gusta hacer.

Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.

Un abrazo,
Diego

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Un abrazo,
Diego