Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
domingo, 6 de enero de 2013
Plenitud
martes, 15 de marzo de 2011
Cálido delirio
Una gaviota,
vuela, danza,
dibuja círculos frente a mi.
Corta la seda ondeante de líquido atardecer.
Surge un brillo lechoso,
de la orilla al horizonte.
Reflejo de un reflejo.
Sol encarnado en nube.
Nube transformada en costa,
costa aérea de un mundo al revés.
El Atardecer prolongado unos instantes,
en ese mundo sobre el mío.
El natural silencio de ese mundo,
en el artificial estruendo lo he perdido.
Cae la noche también en el mundo invertido,
se disuelve la senda láctea en el oscuro río,
parte la gaviota, me abandona el brillo,
culmina el delirio, vuelve el frío.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
Compartir
Un abrazo,
Diego