Mostrando entradas con la etiqueta El otro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El otro. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de marzo de 2011

La luna, la despedida

Nos amamos, descansamos,

alcanzamos la paz,

en la mirada del otro,

recobramos la respiración,

en el mutuo abrazo.

Los vientres distendidos,

se acariciaron,

danzaron en sincronía.

La eternidad terminó.

Volvimos a ser dos,

tu volviste a ser tu,

ahora con algo de mi.

Yo volví a ser yo,

ahora con algo de ti.










martes, 11 de enero de 2011

La mirada

Camino, camino entre la gente de esta ciudad, camino y contemplo, contemplo sus ritmos, sus andares, sus calmas y sus apuros, sus alegrías y sus penas, contemplo y vivo, en destellos fugaces, mis encuentros con sus vidas.

Pasan, reflejando la luz de su identidad olvidada, pasan, en sus mundos, en sus sueños, en su ilusión, pasan, con sus miradas llenas de futuro y vacías de ahora, recorren la plaza, viendo agendas, computadoras, participando de reuniones, atendiendo clientes, o quizás, comprando, cocinando, lavando, y en el mejor de los casos, amando. Recorren la plaza, sin pisarla, recorren la plaza, sin verla ni oírla, recorren la plaza, sin vivirla.

Pasan, como granos de arena llevados por el viento sobre las dunas de un árido desierto, pasan, indiferentes, ciegos ante la belleza del sol coloreando sus pieles, del viento dándole vida a sus cabellos, de sus fascinantes individualidades mostrándose en sus gestos, en sus movimientos, en sus expresiones, pasan, ausentes, inertes ante la maravilla de la proximidad del otro, pasan, pasan y no viven.

Camino, camino y contemplo, contemplo uno a uno estos granitos de arena, contemplo porque en todo desierto existen los oasis, y porque por más oculto esté el ser tras los velos de la persona, este nunca resiste la tentación de mostrarse ante una mirada profunda y serena, contemplo, porque en ese mágico instante en el que nos vemos a los ojos, en ese instante, tan fugaz como eterno, ambos, ahora si, vivimos.

Donaciones

Imagina un mundo en el cual todos regalemos lo mejor que hacemos, y todos hagamos lo que más nos gusta hacer.

Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.

Un abrazo,
Diego

Compartir

En caso de querer compartir este artículo en otro lugar, les agradezco se comuniquen conmigo agregando un comentario en el artículo (click en "comentarios" debajo del texto) . Los comentarios son moderados por lo que no duden en colocar su dirección de e-mail en ellos.

Un abrazo,
Diego