Yo, como las sumas de mis miles de yo, mis viejos yo poético, y yo analítico, ambos renovados, y mis otros yo, además del filatélico y cinéfilo de antes, en estos años se agregaron especialmente el yo milonguero, y el yo biodanzante, a los yo que siempre estuvieron y nunca aparecieron como el yo literario, el yo musicólogo, y otros yo que quizás aún no conozco.
lunes, 16 de julio de 2012
Mi Aldea
viernes, 23 de diciembre de 2011
Otro segundo vivo
jueves, 24 de marzo de 2011
La luna, la despedida
Nos amamos, descansamos,
alcanzamos la paz,
en la mirada del otro,
recobramos la respiración,
en el mutuo abrazo.
Los vientres distendidos,
se acariciaron,
danzaron en sincronía.
La eternidad terminó.
Volvimos a ser dos,
tu volviste a ser tu,
ahora con algo de mi.
Yo volví a ser yo,
ahora con algo de ti.
sábado, 15 de enero de 2011
La pausa
Cierro los ojos, el universo decae a un mínimo punto dentro de mi, una sensación de paz me toma, afloja progresivamente mi expresión, mi rostro, mi boca, desciende luego por mi cuello, mis hombros, mi espalda, todo esto mientras escucho dentro de mi, un leve sonido, grave, sostenido, suave, invariable a excepción de leves ondulaciones de volumen, que tienen su pico en el preciso instante que percibo el distender de cada nuevo músculo. Con el último de ellos, una larga, profunda y serena respiración corona la experiencia.
Un rulo acaricia alternadamente mi frente, mi sien, mi párpado, el sol cuela su luz a través de este último y forma un naranja degradé, repite el mismo ahora de forma térmica sobre mi piel, todo esto mientras se escucha el calmo, y aún así caótico, arrullar de las olas en su constante romper. Mis brazos se elevan, mis piernas se extienden, mis pies se flexionan, y cuando el último músculo recupera el tono, mis ojos se abren, y yo decaigo a un mínimo punto dentro del universo.
Donaciones
Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.
Un abrazo,
Diego
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Un abrazo,
Diego